Arte Flamenco de España en La Andaluza

El Flamenco en Bodega La Andaluza

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Si queremos transportar a nuestro público la cultura andaluza es ineludible el ambientar el local con esta música propia de Andalucía. Trasladar al cliente a nuestra forma de vida, a la cultura del tapeo, con los cinco sentidos: Sabor andaluz, color andaluz, sonido andaluz.

Somos fervientes seguidores de la músca flamenca, la más representativa de nuestra tierra. Este género cautiva tanto a españoles como a extranjeros. Es tanta la pasión que crea el flamenco entre sus seguidores que cada vez es más usual encontrar a personas de otros países que vienen a aprender el baile, el cante o el toque flamenco.

Siempre recomendaremos este tipo de hilo musical de fondo para nuestros restaurantes y locales. Es la mejor manera de reproducir el ambiente de una bodega tradicional, que el andaluz que entre en nuestro local se sienta como en casa, ya sea en Madrid, Cataluña o Zaragoza y a su vez, que el foráneo se sienta como en Andalucía.

Desde la Central de franquicias de La Andaluza os podemos recomendar lo mejor del flamenco, música de acompañamiento excepcional que haga la comida más amena.

El arte culinario andaluz está muy relacionado con el arte musical, ya que ambos proceden de la fusión de las distintas culturas: musulmanes, hebreos, cristianos, que han convivido a lo largo de siglos. Artes que nacen de la fusión armónica de saberes, sonidos y sabores.

Para aquellos que desconozcan el flamenco, nos complace ilustrarles con una breve historia de una pieza clave de la cultura andaluza.

Su origen es incierto pero podemos sostener que su génesis proviene de un crisol de muy profusos y entremezclados ingredientes orientales: hindúes, griegos, bizantinos, persas, árabes, hebreos. El flamenco es una cultura auténtica de valores mestizos, cuenta con su parte árabe, judía, gitana y andaluza.

La expulsión de los judíos y la conquista del último reducto árabe, coincide aproximadamente con la llegada de las primeras tribus de gitanos, conformándose en comunidades clandestinas. Los gitanos asimilan y reelaboran esos elementos dispares con los que se encuentran a través de sus conductos expresivos y de su extraordinaria capacidad interpretativa.

Sus seductoras versiones de cante y baile se asociaron a la delincuencia y a los bajos fondos. Por ello permanece oculto, sin trascender de esos reducidos ámbitos sociales en los que se irá desarrollando.

En realidad, el cante y el baile flamenco, tal como ha llegado hasta nosotros, apenas cuenta con dos siglos de vida.

A fines del S XVIII, después de que Carlos III promulgase el cese de hostilidades a los gitanos, el flamenco entra en su primera etapa de difusión. El flamenco sufre ciertos reajustes, sobre todo en los estilos “festeros”, para atraer el interés del público payo (no gitano).

Su difusión pública se vio favorecida con el surgimiento del Romanticismo (primera mitad del S XIX) y su gusto por lo pasional, lo nocturno, lo misterioso y la revalorización de la cultura popular.

Pasa a los tablaos de los Cafés Cantantes a partir de 1842 entrando así en la edad de oro del flamenco y cobra un auge extraordinario y se propaga a todos los sectores de la sociedad, incluida la aristocracia. El cante y el baile se profesionalizan y aparecen los primeros cantaores y bailaores no gitanos.

El próximo salto que dio el flamenco fue el teatro. Surgen nuevos espectáculos y así se crea en1925 la Opera Flamenca. El flamenco se internacionaliza.

A fines de la década del 50 se revaloriza. Surge una nueva actitud y un nuevo pensamiento ante el arte flamenco. Se funda la Cátedra de Flamencología en Jerez de la Frontera, como una entidad académica con el fin de promover el estudio, la investigación y la difusión del flamenco.

Históricamente, en los más de dos siglos que conocemos del Flamenco se habían otorgado tres Llaves de oro, cada una de ellas cerraba una época y abría otra. Así la Primera Llave se le otorga a Tomás “El Nitri” y con ella se cierra la época más hermética del Flamenco, aquella que va desde sus orígenes hasta los primeros cantaores conocidos. Con Silverio Franconetti empieza la etapa de los cafés cantantes y la difusión del Flamenco, y ya entonces muchos hablan de la degradación del Cante jondo, aunque se da la paradoja que es la época de los grandes creadores de este arte. La segunda Llave se da en esta época a Manuel Vallejo. Por último la Tercera Llave de oro se le otorga a Antonio Mairena en un concurso organizado en Córdoba en 1962 para tal efecto. Esta Tercera Llave cierra la época de la denominada Ópera Flamenca y con ella llegamos prácticamente hasta la época actual.

La figura indiscutible del flamenco de finales del siglo XX, el llamado flamenco actual es Camarón de la Isla, que trae una sonoridad nueva a los cantes y Paco de Lucía, quien aporta un nuevo tratamiento técnico a la guitarra.

Se gesta una corriente musical moderna frente a la conservadora tradición flamenca. El experimentalismo se inicia con el grupo de flamenco-rock Triana y continúa a través de otros grupos como Lole y Manuel, Ketama y las sesiones guitarrísticas de Paco de Lucía con guitarristas famosos de rock, jazz y salsa carioca.